lunes, 8 de octubre de 2012

Maestros del storytelling: Johnnie Walker


Hoy quiero empezar esta entrada con una cita de un vídeo de Simon Sinek:

"Cada persona, cada organización del planeta sabe lo que hace en un 100%. Algunas saben cómo lo hacen (su propuesta de valor). Pero muy, muy poca gente u organizaciones saben por qué hacen lo que hacen. Y cuando digo "por qué" no me refiero a "ganar dinero". Eso es un resultado. Siempre lo es. Con "por qué" quiero decir: ¿cuál es el propósito? ¿Cuál es la causa? ¿Cuál es la creencia? ¿Por qué existe la compañía? ¿Cuál es la razón para levantarse cada mañana? ¿Y por qué debería importarle a alguien?" Simon Sinek

Pero la clave no está únicamente en encontrar nuestro "porqué" (nuestra misión y visión), sino que también debemos saber transmitírselo a nuestros clientes. Para ello, puede parecer suficiente dedicarle un espacio en nuestra web corporativa a la "Historia" o al "Quiénes Somos". 

No obstante, hay empresas que van más allá. Empresas que consiguen transmitir sus historias de una manera totalmente diferente, logrando que los hechos, datos, escenas y anécdotas formen parte de un conjunto coherente y lleno de sentimiento, capaz de emocionar y transmitir energia. Y esto no es nada más que el storytelling aplicado al mundo de la comunicación empresarial. Y si eres escéptico sobre este tema, te invito a ver el siguiente vídeo donde se narra la historia de Jhonnie Walker. Os aseguro que no os dejará indiferentes ;)


Y no sólo este vídeo nos transmite el mensaje de Johnnie Walker. Entrar en su página web www.johnniewalker.es y visitar cada uno de sus rincones es toda una experiencia que os recomiendo como un gran ejemplo de comunicación de marca y de storytelling.

Buscar en los entresijos del pasado de nuestra empresa, encontrar los  hechos e hitos más importantes así como las anécdotas e historias que en un primer momento pueden parecer triviales, puede ser la mejor materia prima para transmitir a nuestros clientes el porqué de nuestra empresa y cuál es el valor que aportamos más allá de nuestros productos y sus características objetivas. 

Como comenta Simon Sinek en el vídeo que os enlazaba al principio de este post, los seres humanos no tomamos las decisiones desde un punto de vista puramente racional (tal y como nos gusta pensar), sino que hay un componente emocional que nos condiciona más de lo que pensamos.

Piénsalo detenidamente: ¿Sabes realmente cuál es el porqué de tu empresa? Y lo que es más importante: ¿Sabes transmitírselo a tus clientes?
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